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jueves, 4 de octubre de 2007

¿Y el Camión...?

Como siempre nuestros viajes con el amigo de todas las horas comienzan recorriendo las carreteras en las horas de la madrugada. Así llegamos a los lugares prometidos, que incansablemente recorreremos en las primeras horas de la mañana. O antes.

El destino esta vez, eran nuestros maravillosos departamentos norteños de la República: Tacuarembó, Rivera, Artigas y Salto. Se avecinaba un viaje extenso, donde el punto cúlmine era encontrar los bellos, ansiados y nunca bien ponderados cactus de flores con tonalidad rosada, como el Notocactus roseiflorus, el Notocactus gutierrezii y el Notocactus roseoluteus. Éstos habían sido olvidados desde hacía tiempo en las profundas quebradas del norte, por lo que la Ruta Nacional número 5 nos llevaba directamente hacia ellos.

En la ruta, a unos cuantos kilómetros de nuestro peatonal punto de partida y siendo las 4 o 5 de una hermosa noche completamente oscura y estrellada, me sorprende ver a unos cuantos metros adelante, lo que parecía ser un "enorme" camión y una cantidad de personas haciendo señas con los brazos como si hubiera ocurrido algún accidente... Bueno... - le dije al amigo - me parece que arrancamos mal el viaje. Ya hay algún lío en la Ruta... Y para variar nos toca a nosotros... -

Sorpresa y preocupación (para ser sinceros) me llevé cuando al aproximarme a dicho vehículo y comprobé que todos los personajes que gesticulaban desesperadamente... eran militares. Todos vestiditos de verde y ...armados... No puedo explicar lo primero que pasó por mi mente... que habremos hecho, fue lo primero que pensé... - Bueno compañero, - le dije a mi colega - agárrese que deberemos parar, y a ver que pasa....

Acercándonos al grupo de militares y abriendo la ventanilla, no muy seguro de lo que hacía, mascullé casi en un murmullo... - Eh... bb..uenas noches. Que pasó???? - Mi tono de voz era del tipo de inflexión vocal servicial, que "debe" ofrecer un prójimo que nota en problemas... y especialmente a la ley... y más especialmente al ejército...pero que en el fondo, le estábamos rezándo a todos los Dioses en fracciones de segundo, que no nos pidieran nada. Pero no. Teníamos todos los números de la rifa del samaritano del año.

- A dónde van ? Preguntó uno de ellos
- Eh... para Rivera- dijimos a coro -
- O sea que van a seguir por esta Ruta? - Ehhh... si, si, por supuesto.
- Bueno-, nos dijo en tono imperativo, pero en el fondo suplicante, -el problema es el siguiente. Nosotros somos militares y viajamos en un camión del Ejército, el cual lleva un "gran" remolque en el cual íbamos todos nosotros..... -

Ah, mire usted....- dije con creciente sorpresa. Con la mayor naturalidad acoté - ¿Y cuál es el problema? -Pregunté con respeto, pero dándome cuenta de que el hombre estaba entrando en la parte humillante del asunto... y yo comenzando a intuir la situación.

- Y bué, el remolque se soltó, y el camión siguió. Nosotros nos quedamos acá varados y necesitamos que alguien alcance y le avise al camión que el remolque se desenganchó y que todos nosotros estamos acá sin poder movernos....

Lo dijo rapidito, como para apurar el momento de vergüenza. En un recoveco mental, comencé a hacer la composición de escena. Imagino que no se reflejó en mi semblante la mezcla de asombro y de sentido del ridículo, de recrear las caras de este grupo de hombres, viendo cómo se quedaban varados.

Haciendo un gran esfuerzo, mantuve la cara de piedra. - Nooooo.....es en serio? - pregunté anonadado - o sea que el camión sigue su camino sin el "bruto" remolque "repleto" de militares y no se dio cuenta???? No lo puedo creer....

Ante mi perplejidad y lo insólito de la situación, el hombre esbozó una sonrisa....

- Por favor ¿lo podrían alcanzar, y avisarle?

Intercambiando saludos, arrancamos a perseguir y capturar al camión del ejército. Entre sonrisas y miradas cómplices con mi camarada, allá fuimos. A unos cuántos kilómetros y luego de ir reflexionando sobre la "habilidad" del chofer y también el peligro que pudo representar el desenganche del remolque y otra enorme serie de consecuencias que el destino sabiamente supo eliminar, vislumbramos a lo lejos nuestro objetivo: un camión de color verde oscuro que seguía su marcha lo más campante....

- No te puedo creer-, le dije -sigue andando como si nada... El asunto ahora era cómo tomarían los viajeros (especialistas entrenados, armados y educados para dar batalla hasta la muerte a cualquier insurrecto), que dos peludos con pinta de atorrantes, en una camioneta en medio de la nada los intentara parar.

En un arrebato de suicida deber ciudadano y para "ayudar" a los hombres varados en la Ruta, aceleré el auto y segundos después le dí alcance. Con una serie de "respetuosos" cambio de luces, logré hacer que el chofer parara el camión, y me dirigí hacia él...

-Disculpe...- empecé - ...sabe que a unos cuantos kilómetros atrás, me encontré con unos militares y .... em... me pidieron que lo alcanzara para decirle si no puede dar la vuelta para levantarlos....

La cara del hombre entre asombro, sueño y mala gana se comenzó a transformar
- ....eh?...militares?....dónde?... eh... nooooo....!!!!

- Creo que no podía creer que recién ahora, a unos cuantos kilómetros del hecho, se diera cuenta de que había perdido parte del convoy...

- Y usted no se dio cuenta de que le faltaba algo? - pregunté ingeniosamente
- Bueno... yo notaba que venía "livianito..."- me respondió.. - e inmediatamente sin intercambiar más palabras, nos agradeció, saludó, emprendió su camino y nosotros el nuestro.

Así seguimos rumbo hacia nuestros cactus de flores rosadas, con el sol por comenzar su diaria rutina y viendo por el espejo retrovisor, un camión de color verde oscuro practicando una improvisada y veloz vuelta en U, para recoger algo que había perdido en el camino...

Behind The Web

Todas las fotos presentadas en este blog son de mi autoría, y en caso de no serlo figura a quien corresponde la misma, contando por supuesto con su autorización.

La mayoría de las fotos son de plantas cultivadas por mi desde semillas o pequeños gajos, y las fotos de plantas en sus respectivos hábitats son fotos tomadas en innumerables viajes por todo el Uruguay y zonas limítrofes de Argentina y Brasil.

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